
Caso Monsalve: reportaje revela testigo sin ubicar, cámaras ausentes y boleta emitida tardíamente
Un garzón cuyo paradero se desconoce, grabaciones que no pudieron recuperarse y un consumo cuya boleta no fue emitida oportunamente. Esos son algunos de los antecedentes revelados por Radio Bío Bío, a través de su unidad BBCL Investiga, sobre la cena de Manuel Monsalve y la funcionaria que posteriormente lo denunció por delitos sexuales.
El reportaje examina declaraciones y documentos de la investigación relativos a la noche del 22 de septiembre de 2024, cuando ambos acudieron al restaurante Ají Seco Místico, ubicado en calle Mac Iver, en Santiago. Sus revelaciones apuntan a dificultades para reconstruir lo ocurrido dentro del establecimiento, sin acreditar que allí se hubiera cometido un delito ni confirmar la hipótesis de una eventual administración de drogas.
Uno de los protagonistas de la investigación periodística es Macario Vargas Pérez, el garzón que atendió la mesa del entonces subsecretario del Interior. El trabajador declaró en tres ocasiones: dos ante la Policía de Investigaciones y una ante el fiscal Xavier Armendáriz.
Según Radio Bío Bío, Vargas salió de Chile el 18 de marzo de 2025 y ese mismo día ingresó a Perú. Ese es su último movimiento migratorio conocido. Pese a las gestiones para localizarlo, no se ha conseguido obtener una nueva declaración.
El reportaje precisa que Vargas es testigo, no imputado, y que no existen antecedentes que permitan afirmar que ocultó información o abandonó el país para eludir a la justicia.
La defensa de Monsalve consiguió que Interpol publicara una Notificación Azul, destinada a recopilar información sobre su paradero. El propósito es volver a interrogarlo y solicitar acceso a sus conversaciones telefónicas.
Durante sus declaraciones, el garzón sostuvo que no recordaba haber atendido a Monsalve y a la denunciante. Sin embargo, los registros del restaurante lo sitúan trabajando durante la permanencia de ambos en el local, de acuerdo con la revisión de BBCL Investiga.
El medio también identificó una discrepancia respecto de su horario: Vargas señaló que había descansado entre las 18:00 y las 20:00 horas, mientras que los registros de atención lo muestran abriendo y cerrando mesas en ese periodo.
La pareja permaneció en el establecimiento durante más de cuatro horas y, según los antecedentes citados, fue la última en retirarse, alrededor de las 22:38 horas.
Otro punto relevante es el consumo de alcohol. La comanda de la mesa consigna ocho pisco sour catedral, cuatro por persona, además de comida. Tanto Monsalve como la denunciante declararon recordar únicamente hasta el segundo trago y plantearon ante los investigadores la posibilidad de haber sido drogados.
Esa hipótesis no está acreditada. No obstante, el jefe de los garzones manifestó extrañeza por la cantidad registrada y aseguró que el restaurante tenía como regla limitar el consumo a dos bebidas alcohólicas por persona con comida.
La falta de imágenes constituye otra dificultad para reconstruir la cena. Según la declaración de un funcionario de contrainteligencia de la PDI recogida por el reportaje, cuando su equipo acudió al restaurante el 11 de octubre de 2024, el sistema solo conservaba grabaciones desde el 28 de septiembre.
La defensa solicitó en enero y agosto de 2025 incautar el grabador digital para determinar si los registros de la noche investigada se habían sobrescrito o habían sido eliminados manualmente. Radio Bío Bío sostiene que ambas solicitudes fueron rechazadas inicialmente por la Fiscalía.
La diligencia se autorizó después de la reapertura de la investigación, en enero de 2026. Sin embargo, la PDI no logró recuperar información anterior a diciembre de 2025, pues los discos duros habían sido formateados, según el reportaje. Ese antecedente no establece por sí mismo quién realizó el procedimiento ni con qué finalidad.
BBCL Investiga también reveló que la boleta correspondiente al consumo de $114.900 no fue emitida aquella noche. El contador del restaurante atribuyó la omisión a un problema operativo: la cajera titular había viajado a Perú y su reemplazante no dominaba el sistema para registrar pagos en efectivo.
La situación se regularizó mediante una rectificación ante el Servicio de Impuestos Internos cuando la PDI solicitó el documento, aproximadamente un mes después. El medio advirtió, sin embargo, que los registros del establecimiento muestran otros pagos en efectivo durante esa jornada para los cuales sí se emitieron boletas.
Los antecedentes publicados abren interrogantes sobre la documentación de la cena y las posibilidades de reconstruirla. No resuelven la acusación por violación y abuso sexual contra Monsalve, pero sitúan al restaurante y al testigo todavía sin ubicar entre los puntos relevantes para el examen de las pruebas del caso.
Esta noticia aparece primero en: El Periodista



